Que la búsqueda de clientes digitales para pymes ha cambiado radicalmente en los dos últimos años no es ninguna novedad. Parece que nos repetimos, el término digitalización forzosa o acelerada aparece en multitud de ocasiones en nuestro blog. Pero, dos años ya tras la pandemia, es más que obvia la aceleración de la introducción de una serie de tendencias que venían haciéndose notar anteriormente. Es el caso, por ejemplo, del consumidor conectado. Es decir, aquel consumidor que se encuentra en búsqueda constante de ofertas online y que ya no es principalmente un millennial, sino al contrario. Nos referimos al grupo de población perteneciente a los trabajadores en su última fase de vida laboral y/o los jubilados que se encuentran ya plenamente integrados en el uso de las nuevas tecnologías. Teniendo en cuenta todo esto, ¿Cómo es el consumidor digital del 2022? ¡Te lo contamos!

¿Cuáles son las tendencias más destacadas?

Debido al la gran diversidad de inputs que han generado estos mencionados consumidores, habría que destacar ciertas tendencias que se encuentran en alza; y que seguirán manteniéndose así, durante los próximos meses dentro del comercio online:

  • Búsqueda del compromiso social y ético a las empresas. Es decir, el consumir prefiere las compañías que impactan positivamente en la vida de los ciudadanos.
  • Investigación previa en foros y comparadores digitales antes de llevar a cabo cualquier desembolso. Importancia de las reseñas y opiniones.
  • Mayor exigencia en la calidad de los productos y de los servicios.
  • Preferencia por la confianza y la fidelidad. Esto siempre sujeto a que las compañías respondan a sus criterios de exigencia.
  • Exigencia por la transparencia a las empresas, así como agilidad en las respuestas ante la búsqueda de información.

Todo a la transformación digital

Como mencionábamos al principio, y como hemos hablado anteriormente en el blog de Mediacore; el que las empresas sobrevivan hoy en día está prácticamente sujeto a implementar estrategias de transformación digital que les permita, a su vez, adaptarse a los nuevos patrones de comportamiento de la sociedad. Es decor, traducido: existe ya un nuevo modelo de consumo digital que ha salido a la luz claramente con la pandemia; y que se sostiene en compradores que pueden gastar su dinero a cualquier hora, impulsados por motivaciones exteriores que, por ejemplo, les lleva a realizar compras compulsivas.

De este modo, no es nada atrevido señalar ya que únicamente aquellas compañías que implementen herramientas digitales serán capaces de llamar la atención de estos consumidores digitales y, por ende, sobrevivir. La evaluación, el estudio, y la optimización de datos es la única vía que actualmente puede aportar un valor diferencial a una compañía dentro del amplio abanico de oferta existente en el mercado actual.

Invertir en una estrategia activa de reputación digital es vital para posicionarse por encima de sus competidores y que esto les suponga una ventaja competitiva real. En este sentido, herramientas como Google Adwords pueden prestar una ayuda clave; o tener una presencia activa en las redes sociales, respondiendo de primera mano a las peticiones de los consumidores.

Otras tendencias a tener en cuenta

Entre otras tendencias destacadas en este paradigma digital en constante evolución, cabe señalar, por ejemplo:

  • Más personalización. Cada vez existe un grupo mayor de consumidores digitales que no se preocupan del precio sino de encontrar productos y servicios personalizados que respondan plenamente a sus criterios y a sus gustos. Las empresas que sepan discernir ese tipo de clientes y ofrecerles las experiencias que desean realmente disfrutar estarán en condiciones de mejorar su cuenta de resultados de manera notoria.
  • Mayor activismo social. La época actual está sometida a grandes contrastes sociales y morales, y muchos consumidores buscan plasmar en la Red sus ideas para tratar de captar adeptos a sus ideales. Las marcas están frente a una oportunidad de oro para intentar seducir a estos grupos de consumidores que, más que el precio, desean alinearse con las compañías y con las industrias que sientan que se imbrican con sus inquietudes.
  • La importancia del factor humano. Muchos consumidores digitales están decepcionados con la interacción exclusiva a través de máquinas en sus compras online. Por ello, cada vez privilegian más el trato humano. El uso de chats así como de otros canales de comunicación online en los que sean personas los que tratan con el cliente es algo cada vez más valorado y puede marcar la diferencia para el éxito final de las operaciones comerciales.